Había unos edificios. Eran unos edificios muy altos. Y caminaban.
También habían unos vampiros.
Uno de los vampiros mordió al edificio mas alto. Y se le rompieron los colmillos.
Luego se le cayeron todos los dientes. Y se echó a llorar.
Entonces, los demás vampiros, le dijeron:
- ¿Por qué estás llorando? ¿No son tus dientes de leche?
Y él dijo:
- No. Son mis dientes de mayor.
Y los vampiros supieron, que ya no podría volver a ser un vampiro. Y le dieron de lado.
Ya está.




Comments (0)
Publicar un comentario